lunes, 06 febrero 2012

Tierras Públicas en la Antigua Roma

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Las tierras de Roma, se incrementaban periódicamente con aproximadamente un tercio de las tierras que se quitaban a las ciudades vencidas. Además, los vencidos debían cultivar los dos tercios restantes para contribuir a las cargas y servicios como propietarios no ciudadanos. El tercio, que correspondía a Roma (ager publicus), era traspasado en parte a ciudadanos romanos.


ParcelasCuando, se sometía o fundaba una ciudad (o colonia), se hacían las asignaciones de tierra. En el ager publicus, se formaban las colonias con ciudadanos romanos como propietarios de al menos veinte yugadas, y de hecho se consideraba no rentable una propiedad de menos de siete yugadas (entre 17.640 y 18.900 metros cuadrados).


Concentración de Tierras
Para que las tierras no amenguasen, las bodas se hacían frecuentemente entre la misma familia. Los coherederos, continuaban en general administrando la heredad en indiviso, y no fueron frecuentes las grandes particiones. La costumbre perduro, e incluso a fines del Imperio los fundus tenían el nombre de un solo propietario.


La adquisición, de tierras por algunos propietarios, las escasas particiones, y las herencias de otras ramas familiares extinguidas, llevaron a la existencia de algunas grandes propiedades. En estos casos el dominio era parcelado, quedando una parte para el propietario que los cultivaba (a menudo por medio de esclavos) y el resto mediante parcelas cedidas en usufructo a parientes (hijos del Pater familias generalmente), clientes o esclavos.

 
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